¿Qué te cuentas sobre Lima para poder vivir aquí queriendo irte?
pregunta abierta
Llego casi de incógnito a mi clase de yoga en KO cada mañana a las 6 a.m.
Al contrario de las personas que brillan en su ropa de deporte prefiero ir monástica, con una liturgia silenciosa, toda de negro, con capuchas gigantes, y audífonos escuchando la primera edición de The Globalist. Otro símbolo de escapismo limeño, o de lo mucho que me gusta la energía de Londres para abrir mis días sharp.
Siendo el yoga una rutina lejos de cualquier deporte en equipo, me dio una impresión fuerte ver cómo una alumna se acercó a la chica de al lado mío y la ayudó a pararse de cabeza en una de las posturas finales que venía intentando. La sostuvo de los tobillos con una familiaridad tremenda que yo no terminaba de ubicar. Ayudar a que nos paremos de cabeza es algo que hacen los profesores en casos puntuales.
Me dejó pensando y he decidido decirme que solo vi a una chica intentando algo de veras, y a otra chica brotando genuinamente a ayudarla. ¿Se conocían de antes? No lo creo. Hay intimidades espontáneas, humanidad. ¡Fue un buen guiño a mi día!
En otra hora, y otra parte de Lima, me reuní con el director creativo Sebastian Sommaruga por un café.
Lo que hago últimamente es buscar espacios fuera de mi estudio para vivir la ciudad, y encontrar nuevas conversaciones. Y nada es más estimulante que conversar con alguien de la clase creativa. ¿Qué es la clase creativa?
A eso vamos.
Diría que es un tipo de perfil profesional, un talento, un perfil de alto rendimiento para crear circunstancias estéticas, artísticas, discursivas. Me gusta llamarles talentos. Ellos saben crear con una firma.
En fin, Sebas vive en Barcelona hace casi 4 años, y me da mucha curiosidad hablar con los perfiles creativos que se van de Lima. Me da curiosidad saber si encontraron lo que buscaban.
A veces quiero que me digan que no, que Lima es un paraíso, que hicimos bien en quedarnos los que nos quedamos. Pero no siempre es el caso.
Hay nostalgias, hay cosas en contra, hay desapego, hay oportunidades, sentirse respaldado por una ciudad con comunidades y con novedades constantes.
Sebas anda transitando varios estímulos creativos, nuevos proyectos, oportunidades aquí y allá. Cambios y más cambios. El reporte:
Luego de trabajar con equipos para proyectos globales, y llevar algunos para Amazon, anda muy al día con una maestría en IA y creatividad. Asimilar la realidad de la IA es una tarea muy natural para un perfil creativo. O debería serlo. Como toda nueva tecnología, está revolucionando todo.
Siempre habrá un cable a Lima. Los afectos, la familia. La tarea entonces es hacer cada regreso más memorable, más valioso. En lo personal y en lo profesional. Aprovechar mejor el momento, mirar con otros ojos.
Al final caminamos por El Olivar con este día de sol de junio tan inusual y lo despedí desde mi estudio. Me quedé pensando en todo un buen rato más.
Volviendo a las ideas sobre Lima, y cerrando, creo que es momento de dejar de idealizar una ciudad bastante ruda, pero también momento de darle sentido a esta identidad que nos contiene.
Quizá los “limeños” y los que vivimos aquí tengamos que hacer el ejercicio de articularnos una nueva perspectiva para asimilar nuestro espacio. En la realidad diversa que a cada uno le toca.
— prw




