Nuevos días exigen nueva decisiones
nuestro año del pensamiento mexicano
Escribí esto cuando recién habíamos llegado a vivir a México, duró todo nuestro 2022.
Estoy caminando por La Condesa en Ciudad de México, un barrio idílico lleno de edificios art deco y una superpoblación de perros. Son las 7am y Ugo inspecciona cada esquina con la diligencia de los Basset Hound. Su plenitud se siente cuando olfatea libre (sin correa) y con la cola muy arriba. ¡Está a sus anchas como buen perro de caza!
Seguirlo y vigilarlo durante nuestro paseo matutino me hace sentir algo en casa luego de 6 meses en una nueva ciudad. Los cambios no han sido pocos y mis amigas, a muchísimos kilómetros, han sostenido mi ánimo con notas de voz que escucho haciendo las compras de supermercado.
Con la suerte de la era post pandemia, los clientes han aprendido a exigir efectividad cualquiera sea mi coordenada, y yo, claro, he aprendido a hacer que ellos crezcan sus estrategias mirando —sino al mundo— a la región. ¿Qué importante es entendernos como la gran y exquisita Latinoamérica no?
Desde México puedo entender más panorámicamente dónde está Perú, y donde estoy yo cuando estoy en Perú.
Segura de que nuevos días exigen nuevas decisiones, se siente muy esperanzador ir encontrando mi voz en proyectos que puedan desarrollar mi aporte para la agenda que me he planteado un tiempo por aquí.
¡Seguimos!
— prw



