En la medida de lo posible, aquí estoy
y en lo imposible, ya solté
Usualmente al PR se le entiende como un social butterfly, alguien que está en su flow rodeado de muchas personas, en espacios ruidosos y con una actitud de small-talk (esa conversación poco profunda y fugaz que uno tiene en eventos sociales).
Pero, ¿es solo eso?
Constantemente me toca el ser host o co-host para los eventos de las marcas con las que trabajo. Y como tengo un negocio en PR (relaciones públicas), me pregunto qué tan identificada me siento con este rol.
Como todos, a mi también me toca examinar las cosas de mi trabajo con las que tengo alguna relación de amor-odio.
A veces me emociona mucho recibir a mis invitados en un evento, pero otras es costoso en mi plano más personal por que me quedo con ganas de hablar a profundidad con los que vinieron, quedando en vernos por ese café que a veces ya no se concreta.
Navegando en mis suscripciones, apareció este texto de The School of Life que me ayudó a hacer las paces con esa parte de mi trabajo.
Creo que ser “sociable” se percibe como esto, pero no es exactamente esto.
“The idea of being a ‘sociable’ person is nowadays predicated on finding enjoyment in going to (and giving) parties. To be sociable means welcoming the idea of being in a noisy room replete with an above-average number of guests.”
Puedo decir que nada conecta MENOS que lucir perfectos en espacios sociales. Todo lo contrario. Hablar de lo extraño que estuvo el día antes de llegar, o de cómo nuestro cabello no está en sus mejores días nos acerca. He visto invitados rendirse a la realidad del momento que les toca y recibir conexión y apoyo de personas que hasta hace 5 minutos les resultaban perfectos desconocidos.
No digo debamos que inventar razones para lucir vulnerables, sino que podemos quitarnos la presión de lo perfecto porque el resultado es igual o aún más bueno.
“But true sociability – the capacity to forge genuine connections with others – is almost never built up via anything cheerful. It is the result of making ourselves vulnerable before another human being: by revealing something that is broken, lost, confused, lonely and in pain within us. We build meaningful connections when we dare to exchange thoughts that might leave us open to humiliation and judgement; we make real friends through sharing in an uncensored and frank way a little of the agony and confusion of being alive.”
Mi parte favorita. Un buen host crea las condiciones en las que personas extrañas se puedan sentir seguros cualquiera sea el ánimo.
“We think of a ‘good host’ as someone who makes sure there is enough wine and, at a pinch, remembers to ensure people know each other’s names. But in the profound sense, a good host is someone who creates the conditions in which strangers can start to feel safe about being sad and desperate together.”
“Host with the most”: someone who is particularly accommodating, impressive, engaging, etc., when receiving and entertaining guests socially.
Un guiño y abrazo para todos los que me leen y me han apachurrado el ánimo en cualquiera de los eventos que hice. Les agradezco de todo corazón.
— prw


